Los seres humanos somos seres extremadamente diversos, complejos y raros.
Algunos son genuinamente raros, para bien o para mal de los demás (algunos psicópatas son tipos que pasan por normales, pero en realidad están más chalados que cierto presidente del vecindario), otros simplemente quieren pasar por raros, debido a muchas causas (la mamá no les presto atención, el papá nunca les compró el juguete que querían, o simplemente ven demasiada televisión), unas mas profundas y problemáticas que otras, ahí están los memos (esteee, digo, emos), los dark, los punketos, los metaleros, los vallenateros, los góticos, los uribistas, etc.
Como les decía anteriormente, muchas son las causas que podemos atribuir a que una persona sea más rara, extraña o compleja que otra. Pero sin duda existe una categoría de persona que merece un solio aparte en cuanto a complejidad: la mujer.
Pues sí, las mujeres, y no me refiero a cuando son niñas y normalmente le dan en la jeta a los amiguitos en primaria (porque crecen mas rápido), sino cuando ya han hecho la transición como dice la celebre canción de fiestas de quince: “de niña a mujer”.
Entendámonos, no es que la complejidad de la mujer sea mala, lejos de mí semejante afirmación, el problema es que suele afectar tanto a ellas mismas como a las personas que las queremos. Citemos algunos ejemplos:
A. cuando le preguntan a uno, ¿Qué te pasa? Y uno dice “nada”, y entonces vuelven a preguntar ¿Qué te pasa? Y uno vuelve a contestar “nada”, y así sucesivamente hasta que a ella se le salta la piedra porque a uno no le pasa nada (excepto en la mente de ella). Por extensión a uno también se le sale la piedra.
B. cuando tienen un antojo de un helado, y uno ya esta en la puerta de la venta de heladitos, pensando cual se va a comprar, ella le dice a uno que mejor un tinto, y uno esta pensando si cargado o no y cuando ya el aroma a café esta en el aire, ella se decide por una hamburguesa, y luego cuando uno esta considerando si con todo o sin cebolla (por aquello de los besos), ella cambia de parecer y prefiere mejor una cervecita, y cuando uno ya mamado, de verdad quiere zamparse una cerveza, ella prefiere… ¡un helado! Y entonces uno se pone serio y ella pregunta: ¿Qué te pasa? y al final a ambos se les sale la piedra.
Este punto aplica no solo a productos comestibles, sino a ropa, zapatos, etc., etc.
C. a veces a ellas se les sale la piedra solitas, se ponen a llorar, se deprimen, lo regañan a uno sin motivo justificado, comen mucho y luego lo culpan a uno, o pelean de chévere con la mejor amiga… y luego lo culpan a uno. Llueve… y lo culpan a uno. etc.
Yo le he preguntado a mi amada novia sobre los motivos por los cuales una mujer pelea solita con ella misma, o con quien este a digamos... al alcance, es decir, todo en el radio de acción de sus piernas y sus brazos. Y ella muy sabiamente me ha dicho que eso es parte de ser mujer. A veces son las hormonas, a veces es la biología, a veces es la natural sensibilidad femenina, muchas veces somos nosotros, etc.
Yo propongo que para esos momentos de euforia excesiva, aflicción desesperada o fastidio constante, debería crearse el cuarto de la hormona (a semejanza del cuarto del pánico).
Dicha habitación de seguridad debería ser lo suficientemente sólida y resistente, y a la vez confortable y cómoda, como para que la mujer pueda superar sin ningún problema esos momentos en los cuales no se aguanta ni ella misma, y hace cosas de las cuales se arrepiente después. O llegado el caso meta ahí al causante de todas sus desdichas para descansar de él aunque sea por un tiempo.
En fin, si los hombres no fuéramos tan particularmente jodidos, las mujeres seguramente no serian tan complejas, tal vez es un mecanismo de protección natural, dado por evolución debido a la constante compañía masculina por milenios y milenios.
Tal vez nosotros involucionemos en mandriles obesos y calvos de traseros multicolores, y ellas evolucionen en bellos extraterrestres etéreos que se lanzaran a conquistar el universo (hum…aunque el monstruo de Alien es un extraterrestre…), ya veremos.
PD: el filosofo criollo Alfredo Gutiérrez, en uno de sus máximos aforismos folclóricos, declara: “mujer que no joda es macho”. (sin comentarios)

es una teoria acertada, la que dice que "los hombres Tal vez involucionen en mandriles obesos y calvos de traseros multicolores, y nosotras evolucionemos en bellos extraterrestres etéreos que se lanzaran a conquistar el universo!" (ja,ja,ja)No mentiras....volviendo al tema serio, es muy probable que de verdad usemos algunos comportamientos como armas para defendernos, de los que por experiencia nos han lastimado a lo largo de la historia...ahora no todos los hombres son malos, ni todas las mujeres son insoportables, aunque durante unos dias al mes, (todos los meses del año, durante un poco mas de un tercio de nuestra vida! dificil cierto?)todas nos transformamos, si! nos transformamos, asi como el hombre lobo, pero ojo no en lobas (como la letra poco creativa y hasta ofensiva de una diva oxigenada que lejos esta de la pelinegra colombiana que no solo cantaba canciones sino vendia ideas), nos transformamos en "seres ultrasensibles, con todos los sentidos y setimientos alborotados", algunas mas que otras, pero ninguna se salva! en esos dias lo que se necesita, mas que una pastilla o una aguita aromatica es la paciencia, comprension y tolerancia de los demas (aqui estoy hablando de los hombres especificamente!).....y en cuanto a la posdata: pues querido oidor, yo soy MUJER y no "jodo"....ASI QUE YO COMO DONDE CLASIFICARIA?
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